El Adviento empieza el domingo siguiente de la fiesta de Cristo Rey. Termina el 24 de diciembre. Es el primer tiempo del año litúrgico cristiano, que, puede decir, es un tiempo de preparación para la Navidad. Dura 4 semanas, 21 a 28 días y se celebra los cuatro domingos próximos a la Navidad.
Hay dos partes del Adviento: 1: El primer domingo al día 16 de diciembre. Este período es una preparacíon para la venida del Cristo al final de los tiempos. 2: El 17 al 24 de diciembre. Este período se llama "Semana Santa". Durante la semana santa se prepara más explícitamente la venida de Jesús en la historia, la Navidad.
Los textos bíblicos de este tiempo se tratan del profeta Isaías. También se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento: la llegada del Mesías.
La Corona de Adviento La Corona de Adviento es originalmente una tradición pagana europea. Se prenden velas durante el invierno para representar al calor y fuego del dios del sol. Por esta manera, lo piensa, regresa con la luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros cristiános aprovecharon esta tradición. Partían de los costumbres de la gente para enseñarles la fe cristiana.
La corona tiene distintas formas, y una variedad de símbolos. ¿Pero qué significan?
La forma circular de la corona: La forma circular no tiene principio ni fin. El amor de Dios también es eterno, como nuestro amor a Dios; nunca debe de terminar.
Las cuatro velas: Tratan de la oscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando una esperanza de salvación. La salvación luminó todo el mundo como las velas iluminan la corona. Como las tinieblas se disipan con cada vela que se enciende, los siglos se fueron iluminados con la llegada de Cristo. Se ponen quatro velas en la corona. Se prenden de una tras otra, durante los cuatro domingos de Adviento.
Las ramas verdes: El color verde signifíca esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final. Lo más importante es llegar a unión más estrecha con Dios.
El listón rojo: El listón rojo representa nuestro amor a Dios. Tambien representa el amor de Dios.